
BIOGRAFIA DEL PINTOR FRANCISCO GALICIA ESTEVEZ
.Francisco Galicia Estévez, nació el día 4 de Junio de 1895 en el número 23 de la calle de Santa María en Valladolid, siendo sus padres Leónides Galicia Ayala y Gratiniana Estévez Morros, naturales de Zaratán y Valdenebros de los Valles, respectivamente, ambos en la provincia de Valladolid. Además de ser hermano de Valeriana Galicia Ayala, madre del poeta León Felipe, su padre fue también pintor, habiendo sido durante años el escenógrafo del Teatro Calderón de Valladolid.
Fue precisamente su padre quien había de animarle y guiarle en sus comienzos. Contaba el propio pintor que siendo niño, después de asistir en el colegio a las clases del día pasaba por el taller de escenografía que su padre tenía en el mencionado teatro, donde contemplaba entusiasmado como se realizaban los decorados y escenografías de las compañías de teatro que allí actuaban. A este respecto el propio pintor declaraba en una entrevista: "Recuerdo con emoción, que en el año 1903 cuando yo todavía tenía ocho años, mi padre pintaba por entonces el telón de boca de dicho teatro que representaba un tapiz con una escena del "Alcalde de Zalamea"; dicho telón estaba clavado en el suelo y se pintaba andando por encima de él y ¡cómo me gustaba a mi entonces pasearme por él de un lado para otro!.
Una vez efectuados sus estudios de bachillerato se matriculó en la Escuela de Bellas Artes de Valladolid entonces dirigida por los profesores Martí y Monsó que entonces contaba con un gran prestigio y en la que también se formaron pintores de la talla de Aurelio Arteta, Anselmo Miguel Nieto o Aurelio Garcia Lesmes. Por aquel entonces dicho centro además de proporcionar formación a sus alumnos se encargaban de aconsejarles y guiarles en sus carreras artísticas. A Francisco Galicia se le aconsejó el ingreso en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, que en aquella época contaba con profesores de la talla de Vázquez Díaz, Cecilio Pla, Muñoz Degrain, Joaquín Sorolla y Romero de Torres, entre otros. Francisco Galicia también aprovecha su paso por Madrid para estudiar a los clásicos en el Museo del Prado al tiempo que realiza algunos trabajos, como la colaboración que prestó a Arteta en la decoración del Banco de Bilbao y, cómo no, para frecuentar las tertulias de la capital en las que establecería contacto con personajes como Valle Inclán y Pérez de Ayala, además de su primo hermano el Poeta León Felipe.
Madrid sin embargo se le queda pequeño y en 1924 cumple su deseo de viajar a Francia. Allí se integra en la llamada Escuela de París, aunque sin renunciar a su personal visión de la pintura. La simbiosis entre el artista y la ciudad del Sena es definitiva y en adelante el paisaje urbano de París constituirá el principal referente de su pintura.
De regresó a Madrid se integra en los grupos de artistas e intelectuales que tiene sus tertulias en el Ateneo y en el Circulo de Bellas artes, donde entabla amistad con reconocidos artistas e intelectuales de la época entre los que son de destacar Valle Inclan, Ortega y Gasset, Baroja y Cipriano Rivas Cherif entre otros. Por medio de este último, cuya esposa procedía como su madre de Valdenebro de los Valles, entabla una gran amistad con Manuel Azaña que había de durar hasta la muerte de éste.
En 1925 contrajo matrimonio con Luisa Gonzalo Fanlo con la que tendrían tres hijos, Francisco, José Luis y María Luz, pasando a partir de entonces algunos veranos en San Sebastián con los suyos, lo que le pondría en contacto con el paisaje vasco que sería muy a menudo tema de su pintura
Cuando se declara la Guerra Civil, busca refugio en París y allí se establece en compañía de su familia en un pequeño hotel en Montrouge, estableciendo contacto con artistas de la talla de Picasso y Miró, colaborando con ellos y con el Gobierno de la República en el montaje del famoso Pabellón de España en la Exposición Internacional de 1937, donde se expuso por vez primera el "Guernica" , además se dedica a pintar el pasaje urbano parisino en el que es un verdadero maestro y realiza otro tipo de encargos de decoración, como antes había hecho su padre, siendo de destacar la del Teatro de los Campos Elíseos.
Finaliza por fin en 1939 la Guerra Civil Española, pero solo se trata de un breve paréntesis, ya que al poco tiempo comienza la Segunda Guerra Mundial. Temeroso de las represalias de que pudiera ser objeto por su adhesión a la causa republicana, la familia se traslada a Burdeos, abandonando toda la familia una noche París clandestinamente y sin equipaje alguno para dar verosimilitud a su explicación a los curiosos de que iban a la estación a recibir a unos amigos. Para colmo de males, el tren en que viajan a Burdeos es bombardeado y ametrallado por los alemanes, aunque afortunadamente sin consecuencias para la familia. No obstante a los pocos días de llegar a Burdeos esta ciudad es también bombardeada, siendo alcanzadas algunas casas vecinas a la que vivían el pintor y su familia. Deciden entonces trasladarse a Montauban para reunirse con el ex - Presidente Azaña, quien por entonces vivía enfermo y desterrado, acompañado tan solo por su esposa Dolores Rivas Cherif cuya familia era oriunda de la localidad vallisoletana de Valdenebros, de donde también lo era la de Francisco Galicia ya que su abuela Doña Salustiana Ayala Gregorio había nacido en dicha localidad y allí había contraído matrimonio con Don Julián Galicia Frasca cuando este ejerció allí su profesión de veterinario. Allí permaneció acompañando a su amigo hasta su muerte, siendo una de las cuatro personas que acompañaban al ex-Presidente de la República el momento de su fallecimiento. Cuentan los historiadores que unos días antes de su fallecimiento un Manuel Azaña abatido por la derrota y la enfermedad le había comentado a Francisco Galicia:
-Mira Paco, a lo único que aspiro es a que queden al menos un centenar de personas en el mundo que puedan dar fe de que yo no fui ningún bandido.
A finales de 1940 decide enviar a su familia de regreso a España, aunque el todavía permanece en Francia - Marsella - algún tiempo temeroso de que su amistad con Azaña pudiera ser motivo de represalias. Finalmente en 1943 y gracias a la intercesión de Víctor de la Serna, puede reunirse por fin con su familia.
Desgraciadamente casi toda la obra del pintor que había dejado en depósito en París al cuidado de Dora Maar y el pintor cubano Wifredo Lam desaparece casi por completo con la invasión alemana. Solo años después, el pintor lograría hacerse con unas pocos cuadros de los que pintó en Paris, que desde entonces conservaría como un tesoro.
Tras su regreso a España, Francisco Galicia deja un poco de lado la pintura y se centra en la decoración como medio de vida para sacar a su familia adelante. La pintura se convierte para él en una especie de refugio intimo que oculta a todos, en tanto que sus trabajos como decorador de cines, teatros, hoteles, iglesias, etc., empiezan a adquirir una cierta notoriedad, lo que le permite vivir bastante deshagodamente. De entre sus trabajos como decorador en Madrid destacan entre otras las del Teatro de la Zarzuela, el Salón de Actos y la Iglesia del Parque Móvil, el Pabellón de Palencia en la Feria del Campo, etc.
A pesar de los intentos de sus amigos de las tertulias del Café Gijón y el Café Lyon en donde de nuevo ha vuelto a ensanchar el círculo de amigos artistas e intelectuales, Francisco Galicia se mantiene alejado de los círculos pictóricos. Tan solo en 1957 debido a la insistencia de sus muchos amigos, se decide a presentar dos pequeños cuadros titulados "Avenida de Monrouge" y "Canal de San Martin" a la Exposición Nacional de Bellas Artes, obteniendo una de las ocho medallas de tercera clase dotadas con diez mil pesetas.
A pesar del reconocimiento que ello supuso, de los elogios de la crítica y de la publicidad que se le díó - incluyendo la publicación de sus cuadros en la Revista Blanco y Negro - Francisco Galicia, consideró que el premio era algo anecdótico, y renuncia a exponer su obra a pesar de las peticiones de sus amigos.
Sin embargo, durante los últimos años de su vida, una vez cerrado su taller de decoración y tras un último viaje a París donde vivía su hijo mayor Francisco, se encierra en su estudio y se consagra a pintar una magnifica serie de paisajes urbanos Parisinos, con un estilo cada vez mas hiperrealista, que mas que paisajes de lugares reales parecen mostrar paisajes extraídos de la memoria de los hombres, destacando en ellos una perturbadora soledad, observándose en algunos de ellos un cierto parecido con la pintura de Edward Hopper.
Francisco Galicia falleció en Madrid, el día 14 de Marzo de 1976, cuando convencido por fin por sus amigos Fernando Chueca Goiria y Joaquín Peinado, preparaba una exposición de su obra en la Sala Santa Catalina del Ateneo Madrileño.